Reconozcámoslo ya: Ya está el listo que todo lo sabe es un título que llama la atención: no dudo que muchos se habrán acercado al volumen sencillamente por el título y por la simpática ilustración de la cubierta. Luego viene el subtítulo: 366 curiosidades para descubrir el porqué de las cosas cada día. Es decir, que el libro, si lo queremos dosificar, nos puede durar todo un año: cada 24 horas podremos descubrir una nueva pregunta curiosa con su correspondiente respuesta.
Preguntas que van desde lo más banal hasta lo más profundo, desde Por qué el perfume más famoso del mundo se llama Nº5 hasta por qué la sede de la policía londinense se conoce como Scotland Yard, pasando por el proceso cerebral que provoca que sintamos el déjà vu.
Todo con un aire cercano, bondadoso, simpático, Ya está el listo que todo lo sabe remite a obras que han quedado incrustadas en el imaginario popular de nuestra infancia como El libro gordo de Petete, las obras de Gregorio Doval o Pancracio Celdrán, o incluso los más contemporáneos Bill Bryson y su Breve historia de casi todo o Claudi Alsina y sus anécdotas sobre matemáticas y ciencia en general.
