Reconozcámoslo ya: Ya está el listo que todo lo sabe es un título que llama la atención: no dudo que muchos se habrán acercado al volumen sencillamente por el título y por la simpática ilustración de la cubierta. Luego viene el subtítulo: 366 curiosidades para descubrir el porqué de las cosas cada día. Es decir, que el libro, si lo queremos dosificar, nos puede durar todo un año: cada 24 horas podremos descubrir una nueva pregunta curiosa con su correspondiente respuesta.

Preguntas que van desde lo más banal hasta lo más profundo, desde Por qué el perfume más famoso del mundo se llama Nº5 hasta por qué la sede de la policía londinense se conoce como Scotland Yard, pasando por el proceso cerebral que provoca que sintamos el déjà vu.

Todo con un aire cercano, bondadoso, simpático, Ya está el listo que todo lo sabe remite a obras que han quedado incrustadas en el imaginario popular de nuestra infancia como El libro gordo de Petete, las obras de Gregorio Doval o Pancracio Celdrán, o incluso los más contemporáneos Bill Bryson y su Breve historia de casi todo o Claudi Alsina y sus anécdotas sobre matemáticas y ciencia en general.

Leer el resto de esta entrada »

A pesar de que el título puede llevarnos a engaño, El sentido común a su alcance es un libro idéntico a todos los anteriores publicados por el catedrático de matemáticas de la E.T.S. Claudi Alsina; esto es: una obra de divulgación de curiosidades matemáticas, lógicas o científicas construida de forma invertebrada, sin principio ni fin, en la que la narración se autorreplica indefinidamente fundiendo una cantidad inagotable de materiales enciclopédicos.

Alsina trata, en esta ocasión, de ofrecer un objetivo principal en el que profundizar, el sentido común. Sin embargo, a poco que leamos unas cuántas páginas, advertiremos que aquí se define el sentido común en términos tan amplios y tan poco unívocos que cabe todo: la obra, pues, es una superposición de distintas curiosidades de todo signo, incluso pequeñas reflexiones o chanzas del autor, las cuales, presuntamente, van hilvanando sutilmente (muy sutilmente) una especie de construcción alrededor del sentido común.

Leer el resto de esta entrada »

Me imagino a Gregorio Doval enclaustrado en una casa-biblioteca, leyendo horas y horas toda clase de libros polvorientos a fin de entresacar, en dosis casi homeopáticas, los datos, las referencias, las anécdotas, las historias mínimas más sorprendentes que pueblan la historia del ser humano. Me lo imagino en bata y pipa, en una estancia con chimenea de ladrillo y gabletes decimonónicos.

O, al menos, me imagino que el mejor lugar para leer Fraudes, engaños y timos de la historia es una estancia como la anteriormente descrita. También me imagino leyéndolo poco a poco, tal vez una o dos páginas al día, a fin de que el contenido, concentradísimo, trastesado de datos asombrosos, logre dejar un poco de poso en la memoria: leer un libro como éste de una sentada debe de ser el equivalente a inocularse el 1 % de las entradas más insólitas de Wikipedia, una infoxicación o borrachera de datos que produciría la sensación de haber aprendido más que nunca pero recordando menos que nunca.

Leer el resto de esta entrada »

Después de leer la excelente Historia del mundo con los trozos más codiciados, que hace poco reseñamos por aquí, tenía que leerme el próximo libro de Fernando Garcés, un profesor en IdEC, Escuela Elisava y Universitat Pompeu Fabra, que imparte cursos sobre la aplicación al branding de la historia, la mitología y la PNL.

La forma en la que Garcés codifica el mundo (proponiendo que lo que nos rodea posee una marca, y dicha marca ejerce efectos psicoemocionales en el consumidor, ya sea éste consumidor de Coca-Cola o Pepsi o de la marca España) resulta refrescante, y además permite abordar temas mil veces transitados por otros analistas desde un punto de vista diferente, acaso para que el árbol no nos impida ver el bosque.

Así pues, lo que ha intentado Fernando Garcés en este Tópicos de España, de la mano del escritor Jordi Vicente, es nada menos que bucear en las diferentes marcas históricas, nacionales, sentimentales de la piel de toro, esto es, alumbrar las razones que han provocado que a los catalanes se les marque como peseteros o a los andaluces como vagos y juerguistas o a los madrileños como chuletas. Y por el camino, quizá descubriremos que esos tópicos son profundamente injustificados, tanto o más que Lepe sea el pueblo donde viven los más tontos de España.

Leer el resto de esta entrada »

Galardonado dos veces con el premio Pulitzer, Edward O. Wilson es un mundialmente conocido entomólogo, sobre todo en el ámbito de las hormigas, pero también es un activista medioambiental, un pionero de la sociobiología y un estupendo filósofo. En definitiva, leer a Wilson siempre es una auténtica delicia.

La contrapartida es que uno siempre espera mucho más de Wilson que de otros divulgadores de ciencia.

Y esta contrapartida resulta insoslayable si, antes del libro objeto de glosa en esta reseña, La conquista social de la Tierra, el lector ha tenido la oportunidad de leer su obra más importante: Consilience: la unidad del conocimiento. Que es justamente mi caso. En otras palabras, La conquista social de la Tierra, aunque disfrutable, resulta una obra menor si la comparamos con Consilience. Si estuviéramos ante la primera obra de Wilson, entonces habríamos de admitir que estamos ante una obra magnífica.

Leer el resto de esta entrada »

Uno de los libros que más disfruté en 2011 fue Mala ciencia, del psiquiatra y periodista Ben Goldacre: en su interior, además de muchas otras perlas, se encuentra uno de los mejores resúmenes sobre cómo funciona la investigación médica y por qué nunca, jamás debemos fiarnos de que quien nos diga “pues a mí me funciona”.

Así que ya os podéis con qué grado de fruición me lancé en el siguiente libro de Goldacre en cuando apareció en español. Imaginad lobos hambrientos e imágenes similares.

El libro de marras es Mala Farma, y es, al menos temáticamente, una especie de segunda parte de Mala Ciencia: si en el primero se ponía en solfa cómo los pseudocientíficos se saltaban los protocolos de investigación para poner en circulación medicamentos que no servían para nada (homeopatía, por ejemplo), en Mala Farma hace lo propio con las farmacéuticas que, con sus malas artes, obligan o persuaden a los médicos y otros profesionales de la medicina no ya sólo a prescribir medicamentos inútiles como la homeopatía, sino incluso a admitir que tal vez funcionan de verdad.

Leer el resto de esta entrada »

Una de las películas menos conocidas del cineasta Christopher Nolan (hoy célebre por su adaptación de Batman o por Origen) es Memento, estrenada en el año 2000. En ella, sin destripar demasiado la trama, se trata hasta sus últimas consecuencias la idea de que la mente nos engaña en cuanto tiramos de nuestra autobiografía.

Sin embargo, esta película es un rara avis, junto con novelas como Austerlitz, de W. G. Sebald, y también presentan a su protagonista como alguien atípico. Lo habitual, pensamos todos, es que somos capaces de recordar nuestro pasado sin problema… y si alguien cambia una coma de ese pasado, entonces dejamos de ser quienes somos (otra idea brillantemente desarrollada en películas como Desafío Total).

Que falle la memoria es un anomalía, pensamos, y por eso existen libros de autoayuda que permiten mejorarla con sencillos ejercicios. El Alzheimer es una enfermedad. La gente normal es capaz de recordar su pasado de forma limpia.

Leer el resto de esta entrada »