El maravilloso mundo de las portadas

Publicado: 5 mayo 2008 en e-lucubraciones

Las cubiertas y contracubiertas de los libros están convirtiéndose, por derecho propio, en una obra de arte independiente de la obra escrita. ¿Hasta dónde se llegará por captar la atención del lector potencial?

Al igual que sucede con ciertos trailers de cine (los que son tan trepidantes o generan tantas expectativas que, al final, deslucen la propia película), las portadas de libros están convirtiéndose en un producto en sí mismo. No ya algo insustituible de la historia que se esconde en las páginas de un libro (lo que los expertos en marketing llaman packaging: el envoltorio o envase es tan o más importante que el contenido) sino un fin en sí mismo. Pequeñas obras de arte que no sólo buscan captar la atención del lector en un sector cada vez más masificado por continuas novedades.

Como los buenos trailers de cine, también las buenas portadas deben empujarnos a las páginas del libro. Aunque no a cualquier precio, como refiere una pluscuamperfecta noticia acerca de la publicación de la novela Punto Cero, del finés vanguardista Osmo Jokinen, cuya llamativa cubierta era la antesala de un libro con todas las páginas en blanco: al parecer el autor apelaba a la imaginación del propio lector para escribir la obra. “De este modo, el lector puede imaginar libremente todo lo que prefiera. Imponer a los lectores mis sensaciones, me parecería un insulto a su inteligencia”.

Dejando a un lado estas boutades, actualmente diseñadores y artistas se estrujan las meninges para creas obras de arte como las catalogadas en estos enlaces: 

-Book Covers: donde el visitante puede comentar tropecientas portadas de moderno diseño; algunas realmente ingeniosas.

-Rate My Book Cover: aquí el usuario puede valorar y poner notas a las portadas.

-The BookScans Database: impresionate base de datos de cubiertas y contracubiertas de libros de bolsillo de todas las épocas, para los nostálgicos.

Y es que la cubierta de un libro ejerce un poder de atracción que va más allá del marketing. Según José Carlos Somoza, de boca de uno de sus personajes en Dafne desvanecida, la cubierta, de hecho, es lo que determina el libro por entero. Una cubierta puede otorgar unos u otros poderes y privilegios a una obra, no sólo porque le añade un marchamo determinado sino porque puede catalogar la obra como cierta o falsa. Si la cubierta indica que es un ensayo, por ejemplo, interpretamos lo escrito como cierto; al contrario si se indica que pertenece al género de terror o ciencia ficción. La cubierta, entonces, adquiere la propiedad de influir en toda idea de la obra.

Tal vez, alguien propugne libros carentes de portadas. Pues la portada colorista de un libro sólo es un artificio que nada tiene que ver con la literatura: el arte de la escritura y no del dibujo y el diseño. Es una idea interesante. Aunque el fáustico mercadeo del mundo editorial no creo que esté dispuesto a prescindir de un reclamo tan atractivo en un mundo dominado por la experiencia audiovisual. 

No tardarán en llegar, probablemente, portadas con música y animaciones de tinta electrónica, cruzándose cada vez más la línea que separa la literatura de las otras artes, convirtiendo libros en películas, en videojuegos, en discos; en Obras Totales. Al tiempo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s