#51 ‘Bueno para comer’ de Marvin Harris: los enigmas de la alimentación y la cultura

Publicado: 3 noviembre 2009 en Libros

Este libro podría infartar a cualquier lector que tenga una concepción jerárquica de la cultura y de las costumbres y estilos de vida allende los mares. El que sienta cierto interés por huir del provincianismo que le ha tocado en gracia a fin de ver el percal con cierta perspectiva, entonces debe zambullirse a pulmón libre en Bueno para comer, del antropólogo más popular del mundo: Marvin Harris.

Harris, aficionado a desgranar los detalles de los estilos de vida de pueblos remotos y extraños para, luego, lanzar sólidas hipótesis acerca de los motivos que los han moldeado, centra ahora sus miras exclusivamente en la comida, en lo que comen algunos, en el asco que nos provoca ciertas pitanzas, en las razones médicas que hay detrás de muchos hábitos, etc.

¿Por qué tenemos ansia de carne? ¿Por qué hay culturas que adoran algunos tipos de carne y desdeñan otras? ¿La leche es beneficiosa o los intolerantes a la lactosa y las culturas asiáticas, que la abominan, demuestran que no? ¿Por qué existen vacas sagradas hindúes en un país que se muere de hambre? ¿Por qué el cerdo resulta repugnante para algunos? ¿Por qué no somos capaces de comernos a los perros como hacen los chinos? ¿No es contradictorio consumir langosta o gambas y no gusanos o cucarachas? ¿Cuánto hay de cierto en la antropofagia?

A estas y otras preguntas, Harris responde con claridad meridiana, adentrándose a continuación, de forma honesta y juiciosa, en el bosque de la especulación, una especulación antropológica, histórica, geográfica, biológica y hasta médica. Poniendo de manifiesto que todo tiene razón de ser, que nada está impulsado por el arbitrio, que los hombres comen o dejan de comer, sienten placer o asco hacia unos u otros alimentos por influencias externas que configuran nuestro paladar y nuestra polaridad mental.

Algunos de los fragmentos de Bueno para comer son tan sorprendentes, tan clarificadores, que uno teme olvidar lo que ha leído en cuanto le sale al paso otro fragmento igualmente asombroso. Así que, hasta que inventen algún dispositivo mental que permita hacer lo de clic derecho, guardar como, en la carpeta Cosas Que Quiero Recordar Siempre, aceptar, me temo que habrá que tomar muchas notas o, si el libro es vuestro, subrayar mucho en verde fosforito, en azul y en todos los puñeteros colores del arco iris.

Por ejemplo, que los hombres y mujeres muy blancos de piel, propios del norte de Europa, son producto del consumo desaforado de leche; aunque ello incremente exponencialmente el riesgo de que sufran cáncer de piel. El fragmento dedicado a este tema, inscrito en el capítulo de los intolerantes a la lactosa, es de los que jamás quiero olvidar, para soltárselo a bocajarro a cualquiera que me venga con lo de la supremacía de la raza blanca y la túnica del Ku Kux Klan.

Marvin Harris es información torrencial e interesante en estado puro. Información sobre los otros, los diferentes, que nos invita a reflexionar sobre nosotros mismos y, por qué no, a sentir que en el fondo todos venimos del mismo sitio y estamos a merced de los mismos caprichos socioculturalgenómicos. Ahí es nada.

Alianza Editorial
Colección El libro de bolsillo
336 págs.
I.S.B.N.: 978-84-206-3977-2

Este libro podría infartar a cualquier lector que tenga una concepción jerárquica de la cultura y de las costumbres y estilos de vida allende los mares. El que sienta cierto interés por huir del provincianismo que le ha tocado en gracia a fin de ver el percal con cierta perspectiva, entonces debe zambullirse a pulmón libre en Bueno para comer, del antropólogo más popular del mundo: Marvin Harris.

Harris, aficionado a desgranar los detalles de los estilos de vida de pueblos remotos y extraños para, luego, lanzar sólidas hipótesis acerca de los motivos que los han moldeado, centra ahora sus miras exclusivamente en la comida, en lo que comen algunos, en el asco que nos provoca ciertas pitanzas, en las razones médicas que hay detrás de muchos hábitos, etc.

¿Por qué tenemos ansia de carne? ¿Por qué hay culturas que adoran algunos tipos de carne y desdeñan otras? ¿La leche es beneficiosa o los intolerantes a la lactosa y las culturas asiáticas, que la abominan, demuestran que no? ¿Por qué existen vacas sagradas hindúes en un país que se muere de hambre? ¿Por qué el cerdo resulta repugnante para algunos? ¿Por qué no somos capaces de comernos a los perros como hacen los chinos? ¿No es contradictorio consumir langosta o gambas y no gusanos o cucarachas? ¿Cuánto hay de cierto en la antropofagia?

A estas y otras preguntas, Harris responde con claridad meridiana, adentrándose a continuación, de forma honesta y juiciosa, en el bosque de la especulación, una especulación antropológica, histórica, geográfica, biológica y hasta médica. Poniendo de manifiesto que todo tiene razón de ser, que nada está impulsado por el arbitrio, que los hombres comen o dejan de comer, sienten placer o asco hacia unos u otros alimentos por influencias externas que configuran nuestro paladar y nuestra polaridad mental.

Algunos de los fragmentos de Bueno para comer son tan sorprendentes, tan clarificadores, que uno teme olvidar lo que ha leído en cuanto le sale al paso otro fragmento igualmente asombroso. Así que, hasta que inventen algún dispositivo mental que permita hacer lo de clic derecho, guardar como, en la carpeta Cosas Que Quiero Recordar Siempre, aceptar, me temo que habrá que tomar muchas notas o, si el libro es vuestro, subrayar mucho en verde fosforito, en azul y en todos los puñeteros colores del arco iris.

Por ejemplo, que los hombres y mujeres muy blancos de piel, propios del norte de Europa, son producto del consumo desaforado de leche; aunque ello incremente exponencialmente el riesgo de que sufran cáncer de piel. El fragmento dedicado a este tema, inscrito en el capítulo de los intolerantes a la lactosa, es de los que jamás quiero olvidar, para soltárselo a bocajarro a cualquiera que me venga con lo de la supremacía de la raza blanca y la túnica del Ku Kux Klan.

Marvin Harris es información torrencial e interesante en estado puro. Información sobre los otros, los diferentes, que nos invita a reflexionar sobre nosotros mismos y, por qué no, a sentir que en el fondo todos venimos del mismo sitio y estamos a merced de los mismos caprichos socioculturalgenómicos. Ahí es nada.

Alianza Editorial
Colección El libro de bolsillo
336 págs.
I.S.B.N.: 978-84-206-3977-2

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