#33 ‘Post Darwin’ de Tim Spector: No estamos predestinados por nuestros genes

Publicado: 4 diciembre 2013 en Libros

Desde que la epigenética ha hecho acto de presencia en la eterna discusión Nature VS Nurture, dándole parcialmente la razón a Lamarck (decía que la jirafa tiene el cuello alto porque, generación tras generación, ha forzado el cuello para capturar frutos de los árboles con la boca), los libros en los que se cuestiona el determinismo genético no dejan de proliferar.

Si hace unos días os hablaba de la obra de Jörg Blech El destino no está en escrito en los genes, hoy toca hablar del último libro de Tim Spector, cuyo título es, cuando menos, polémico: Post Darwin (aunque realmente no sea polémico para quienes saben algo más de genética de lo que en su día intuyó un lógicamente errado en muchos matices Charles Darwin).

Lo que pretende Spector, pues, es que derribemos una serie de creencias sobre la genética que la mayoría de nosotros da por ciertas, sobre todo los que se quedaron con la lectura de El origen de las especies y se han olvidado de toda la investigación posterior. A saber: que los genes son el único mecanismo de la herencia, que el destino genéticamente heredable no se puede modificar, que el ambiente no puede producir una influencia duradera en los genes a través de las células, que no podemos heredar los efectos de los entornos de nuestros antepasados.

Para desmontar las creencias anteriores, Spector se vale de los últimos experimentos en epigenética, pero también de muchos otros estudios de la heredabilidad de los genes que no han mostrado todas sus cartas, haciendo especial hincapié en los estudios de los gemelos monocigóticos (es decir, clones naturales).

Lo que la genética nos ha enseñado hasta el momento es que si dos gemelos monocigóticos se crían en familias distintas, ambos desarrollarán un carácter y unas predisposiciones a la inteligencia, la felicidad y otros factores muy similares, dejando en evidencia la escasa participación del ambiente en la crianza de un niño. Sin embargo, dichos estudios no son todo lo rigurosos que se esperaría de ellos, y aún aceptando que lo sean, olvidan el caso de muchos gemelos que, incluso criados en el mismo ambiente familiar, más tarde se muestran muy diferentes en muchísimos aspectos.

Finalmente, Spector también ataca esa manía tan del periodismo actual de magnificar determinados hallazgos genéticos con titulares del tipo “se ha encontrado el gen de la felicidad” o el “gen de la obesidad”, obviando que tales rasgos son poligénicos (intervienen decenas e incluso centenares de genes de un modo que no se comprende aún) y que el ambiente, nuestro estilo de vida, en definitiva, pueden influir decisivamente en que se expresen o no.

En definitiva, Post Darwin ofrece lo que promete: un repaso superficial a las ideas que, tras Darwin, han tenido que ser matizadas, o incluso modificadas, amén de que nos ofrece un poco más de autonomía a nuestro destino en la tómbola genética.

Editorial Planeta
416 páginas
ISBN: 978-84-08-11562-5

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